martes, 23 de agosto de 2011


Ayer quedé con unos amigos que hacía varios aaños que no veía.
Pensé que me lo pasaría mal, que estaría toda la tarde callada sin saber que hacer. Pero en vez de eso hablé, reí y jugué al jungle speed ¡Gané una vez!
Me fui pronto, cuando se iban a ir a cenar. No quería cenar y todas las demás chicas se habían ido ya. Así que estaba rodeada de chicos, de los cuales conocía a menos de la mitad y ahí si que habría estado callada todo el rato.

Se supone que este fin de semana voy a ir a dormir a casa de mi novio. Aún no se lo he dicho a mis padres, pero en teoría me deberían dejar ir.
Lo malo es que el sábado voy a quedar con un amigo que se va en septiembre. No sé si ir a casa de mi novio a partir del sábado por la tarde o ir el viernes y el sábado quedar con mi amigo para luego volver a casa de mi novio.... Espero que sus padres se vayan el sábado, así me ahorro las idas y venidas.
De todas formas empiezo a pensar que mi amigo no quiere quedar conmigo. Fue él el que me dijo que quería quedar conmigo (otro amigo me echó la bronca porqué él no dejaba de llamarle para quedar nosotros tres cuando por lo visto sólo quiere quedar conmigo), estuvo insistiendo varios días. Y ahora que estoy intentando que me diga qué día puede quedar no me hace ni caso. Si tanto quería verme no entiendo por qué pasa de mí ahora.

sábado, 20 de agosto de 2011

I want to cry


A veces pienso que me hace daño sin querer. Pero otras estoy (casi) segura de que lo hace para hacerme daño.
En un principio creía que estábamos en la misma condición los dos, sin embargo he empezado a comprender que él siempre ha llevado las riendas.
Es muy bueno conmigo. al día siguiente me muestra una foto de una chica preciosa. Delgada, morena... ¡Y pega tanto con él! Es como si me estuviese lanzando indirectas del tipo "nunca seré tuyo del todo, hay otras mil veces más guapas que tú. Vas a perder." Quiero llorar, gritar de rabia hasta quedarme afónica. Hoy huyo de él, pero mañana le buscaré otra vez. Siempre ocurre así.
Pensé que sólo quedaría en un juego, pero cada día me duele más. Cada día muere un trocito más de mi corazón.

viernes, 19 de agosto de 2011

Buff.....


Creí que no lo lograría, pero ayer sólo comí fruta, nada más.
Por desgracia hoy no he podido seguir con mi plan. He tenido que comer comida de verdad -por así decirlo-. Sopa de tomate que he hecho yo (me encanta) y un filete de pollo a la plancha.
Por la mañana he ido con mi madre a una tienda de productos americanos. ¿He mencionado alguna vez que me encanta la repostería? Pues ultimamente me ha dado por los cupcakes y en general por la decoración. Diferentes frostings, figuritas de fondant o sugarpaste... ¡Y los muffins qué ricos están, tan esponjosos y dulces! En esa tienda venden algunos productos de decoración. En realidad prefiero otra tienda que es unica y exclusivamente de productos para los cupcakes, pero ahora está cerrada.
El caso es que he comprado un producto para el icing de galletas, además de para merengues etc.
Tenía planeado no comer nada después de la comida, pero no he podido resistir la tentación de preparar merengue. Sólo he utilizado un huevo, así que no me han salido muchos merengues. Por supuesto, eso no ha impedido que me comiese uno.
Esta tarde sólo he salido un momento con mi madre para ir al supermercado.
Llevo dos días tirada en casa sin hacer nada.
...
Mañana en principio viene mi novio a bañarse en mi piscina. Es la primera vez que se anima a bañarse. Ahora no sé cómo decirle que a lo mejor mañana no podemos quedar porque quiero quedar con unos amigos a los que a lo mejor no vuelvo a ver hasta dentro de por lo menos un mes. Claro que resulta más fácil si pienso en que llevo dos días en casa sin hacer nada porque él me ha dicho por la tarde que le da pereza quedar porque los trenes funcionan mal ultimamente y que se va a jugar al rol con sus amigos.
Creo que se merece que le deje plantado. Pero seguramente al final el plan con los amigos no siga adelante y quede con él.
...
Mi peso de hoy ha sido de 61,2 kilos. Espero, aunque no creo, que mañana sea más bajo.


jueves, 18 de agosto de 2011

Día de fruta

Parece que he encontrado una forma de volver al menos a un peso normal y, con suerte, quitarme algunos gramos más.
Hoy voy a comer sólo fruta y nada más.
De momento no tengo hambre. Tengo la tripa un poco mal y ni me apetecía comer un poc de melón.
Había pensado hacer realmente tres días de fruta.
Primer día: sólo fruta
Segundo día: desayuno normal, comida y cena fruta
Tercer día: desayuno y comida normal, cena fruta
Aunque no creo que mi madre me deje.
Lau, tenías razón, necesitaba un tiempo para pensar. Sigo sin haber llegado a una conclusión, pero al menos me he hecho a la idea de que todo vaya como no quiero. Por alguna razón duele menos que las cosas salgan mal si ya lo esperas.
Pero sobre todo me he dado cuenta de que no me merece la pena preocuparme por algo que no voy a saber con certeza hasta dentro de algunos días o incluso semanas, quién sabe.
Mi peso de hoy ha sido de 61,8. Son 400 gramos menos que ayer, pero aun así es mucho. No puedo evitar pensar que ya debería ser delgada.

Un amigo me ha dicho que quería quedar conmigo antes de irse (se va a estudiar fuera en septiembre), quizás hablar con él me abra un poco los ojos.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Otra vez perdida


Pensé que esto nunca me ocurriría. Era tan improbable... Quizás me esté precipitando, como siempre, pero no puedo evitar pensar en todo esto. Algún día os contaaré exactamente que me pasa, pero como de momento no sé si es cierto lo que yo creo me daría mucha vergüenza decirlo y que luego no sea así.
De verdad que no sé qué hacer. Si no tuviese tanto miedo a estar sola seguramente ya me habría decidido.
No puedo pensar con claridad. A veces estoy radiante de alegría, pero luego le sobreviene la duda, para terminar en miedo y odio hacia mí misma. Y es que cuanto más pienso en ello más engañada me siento. Los demás saben algo que yo no sé o que no me atrevo a admitir que sé.
Si se me diese bien hablar con las personas quizás me habría ahorrado todo este problema. Habría hablado con las personas que tengo que hablar y al menos sabría a qué me enfrento.
Por una parte deseo que pase una cosa.
Pero si lo pienso con detenimiento eso acarrearía la misma cantidad de felicidad y tristeza. Y no sólo para mí, sino también para otros y no quiero que nadie sufra por mi culpa.
No puedo pensar con claridad lo único que hago es comer. Ya debería pesar 59 kilos, pero he vuelto a los 62.