Ayer casi volví a ver el 64. Lo curioso es que pesaba exactamente lo mismo por la mañana que por la tarde, después de haberme metido en el cuerpo un gran plato de macarrones. No sé cuánto pesaré hoy. Ayer no cené, pero me noto menos pesada que ayer. No sé, no sé.... Y me agobia bastante, no sólo porque haya engordado, sino también porque el lunes tengo que ir a la nutricionista.
El lunes tengo un examen terrible. Tengo que hablar delante de tres profesores sobre cualquier tema de arte (sé que uno va a ser la pintura expresionista, pero tienen que aparecer otros temas más). Si ya de por sí soy muy tímida, con la simple idea de tener que hacer ese examen me pongo enferma. Llevo dos días soñando con el examen y dos mañanas en las que me despierto pensando que es lunes y queriéndome morir.
Quedan 20 días para mi fiesta de graduación. Ya tengo vestido. Es bonito, pero no se parece en nada al vestido que yo quería llevar. Mañana después del examen iré con mi madre, que es laa qu lleva el dinero, a buscar los zapatos y el bolso. Ya sé qué joyas me voy a poner. Un colgante y unos pendientes a juego que me regaló mi novio.
Me apetece teñirme el pelo de rojo. Antes era más pelirroja, pero ahora mi pelo es de un tono castaño perfectamente normal y no me gusta. Además, como he terminado mi vida en el colegio (en el que he estado desde primero de primaria y el preescolar al que iba también era del mismo colegio, así que realmente son 15 años) me apetece empezar una vida nueva. Y para eso necesito tres cosas como mínimo: 1.Que me admitan en laa universidad y/o en el conservatorio 2.Adelgazar (así en laa universidad no me conocerán como la gorda 3.Teñirme el pelo
¿Nunca os ha pasado que cuando engordais queréis que alguien más también engorde para no sentiros tan horribles? Pues eso es exactamente lo que me pasa ahora.
Ayer pesaba 63,7. Me pesé después de comer, pero como comí fuera pasó una hora o así hasta que llegué a casa. Asi que no sé cómo tomarme ese peso.
Ayer comí a base de dulces todo el día. Así que no sé si volveré a ver el 63 cuando me pese hoy.
Estaba tan cerca del 62... Encima el lunes tengo que ir a la nutricionista.
Ayer fue mi último día de clase. A no ser que suspenda el examen que me queda y tenga que repetir. Pero como creo que a un 5 llego perfectamente, no debería tener de qué preocuparme. El lunes tengo el último examen y hoy ya he soñado con él. Estoy bastante nerviosa, sí.
Hoy no sé qué voy a hacer. Por una parte me apetece salir y por otra sé que tengo que estudiar para no quedar en ridículo en el examen. Y, como me conozco muy bien, sé que solamente conseguiré no quedar en ridículo (según mis expectativas) si respondo a todo perfectamente.
Creo que he cometido una estupidez.
Dentro de poco acabamos con selectividad, así que tenemos que ir preparando la fiesta de graduación. En mi colegio se hace un libro con el perfil de cada alumno de segundo de bachiller, con fotos y todo. Además, en la fiesta de graduación se hace una presentación con las fotos según nos van llamando para recoger el diploma.
Como no quería poner una foto en la que saliese mal y yo no quería elegir, le dije a mi novio que eligiese la foto por mí.
Ha elegido una en la que salgo bastante sexy (si esa palabra pegase conmigo, vamos). Y salgo con un corset, así que se me ve el pecho más grande etc.
Y eso lo van a ver unas 1000 personas en grande. Creo que prefiero salir fea.
Y por lo demás... llevo todo el día agobiada porque me he despertado con una tripa enorme. He estado todo el día de mal humor, no quería pesarm
e y ver de nuevo el 64... Pero cuando he llegado a casa pesaba 63,1. Exactamente lo mismo que ayer.
La situación de hoy ha sido esa: Una chica horrible con una tripa enorme con cara de mal humor y soltando de vez en cuando suspiros lastimeros al recordar la foto de la graduación.
Ahora mismo sigo estando gordísima, de hecho, no me veo más delgada que cuando pesé 67,8. Pero cuando pienso en ese horrible número me da algo. Si miro mi tripa sigue exáctamente igual. Lo más frustrante es que todo lo que he adelgazado no me ha servido para nada, es como si por una vez que logro hacer algo bien mi cuerpo se niega a reaccionar.
Encima me apetece mucho cocinar. Siempre me ha gustado preparar postres, pero desde que he empezado con la dieta me apetece mucho más. No sé si hacer cupcakes para el viernes, que es mi último día de clase, pero me da miedo empacharme a base de masa.
cerca del 62...^o^Ultimamente estoy teniendo buena suerte
Muchas veces me pregunto cuándo comencé a odiarme. No recuerdo haber sido una niña feliz, pero tampoco una niña triste. Pero sí sé que era una niña completamente distinta a como soy ahora. Tenía amigos (sobre todos chicos), era delgada, no me preocupaba por el colegio... Per
o desde el primer año de primaria comencé a engordar. Yo no me di cuenta hasta que mis vecinos (unos niños crueles, de como mínimo tres años más que yo) comenzaron a insultarme y a reirse de mí. Al principio no les hacía caso, pero después de unos años comencé a entender por qué me decían todo lo que me decían. Pero no era sólo en casa, sino también el colegio. Aunque ahí no me insultaban, sólo se reían de mí o me ignoraban. A los 8 años yo ya era consciente de que estaba muy gorda: un día nos hicieron pesarnos en clase y luego nuestras mochilas para calcular cuánto peso podíamos llevar. MI mejor amiga pesaba 37 kilos. Yo pesaba 47, diez horribles kilos más. No m pesé. Con lágrimas en los ojos, escribí en el papel que pesaba 42 kilos. Si hubiese puesto menos kilos nadie me habría creido. Me sentí fatal, pero parece que el incidente se me olvidó, porque a los 11 años pesaba 55 kilos. El médico me dijo que tenía que adelgazar. Era verano y el próximo año se mezclaban las clases por primera vez. Iba a tener la oportunidad de empezar casi de cero y no quería que se riesen de mí. Ese verano me pasé las mañanas bailando y las tardes en la piscina. Comencé a desayunar cereales special k (desde entonces soy adicta a ellos) y logré adelgazar cinco kilos. El comienzo del curso fue bueno, pero al año siguiente había engordado todo de nuevo. Y seguí engordando. Hasta los 13 años, cuando abrí mi primer blog. Empecé pesando 66 o 67 kilos, pero logré adelgazar hasta los 64 kilos. Pero poco después de cumplir 14 años, un amigo mío de 20 años (sí, siempre he salido con gente más mayor que yo) descubrió mi blog. Se lo contó a mis padres, que no me dijeron nada, pero controlaban mi blog. Y finalmente se lo dijo a mi novio, que fue el que me hizo cerrar el blog. Después de llorar y odiar a mis padres, olvidé un poco el tema. Realmente sólo me resigné a no tener blog y seguir intentando adelgazar por mi cuenta, pero mis padres me controlaban más que nunca. Y hace dos años volví a abrir un blog. Pero esta vez creo que estoy siendo más prudente(toco madera): sólo abro el blog cuando estoy sola, después de entrar abro otras páginas ajenas a todo esto para que el blog no aparezca en el historial más reciente,... Y intento no cometer ninguna locura. Porque mis padres controlan mucho todo lo mío relacionado con la comida. Realmente iba a ser una entrada corta, pero me he liado a escribir. De todas formas me parece que hay cosas que no he expresado bien. Hoy pesaba 63,5 kilos. Pero mañana pesaré mucho más. La semana pasada comí 5474 calorías. Es un montón, espero controlarme más esta semana. Además, como hoy empieza un nuevo mes, le voy a robar la idea a Selket y voy a calcular cuantas calorías como por mes. También mi peso de cada mes: Febrero: 67,8-64,6 Marzo:65,2-65 Abril:63,9-63,9 Mayo:63,5