Empiezo a pensar que no quiero dejar de ser gorda. ¿Por qué como sino?
Ya no sé ni cuanto peso,mi peso varía dos kilos entre día y día. Un día peso 65, al siguiente 67, al siguiente 65... ¿Con qué peso me quedo?
Espero que en el puente me aclare un poco
¿Por qué siempre huyo de lo que quiero? Siempre, en el último momento, por miedo. Porque en el fondo me da miedo canbiar, me da miedo ser una persona distinta. Me da miedo todo, hasta pintar las paredes de mi cuarto de otro color. Porque no sé cómo quedaría. Me da miedo hacer el solo en el coro, aunque me lo hayan pedido a mí. Pero me da vergüenza cantar delante de la gente, aunque quiera dedicarme a la música. Y así es como niñas de trece años que no llegan al re de arriba me quitan el puesto que yo me merecía. Por el maldito miedo a que las cosas salgan mal.
Llevo varios días con repentinos cambios de humor. En un momento puedo estar estresada con las clases (sí, acaban de empezar las clases y ya estoy estresada) y cambiar a estar triste, a estar eufórica o a estar tan sumamente agotada que todo me daba igual.
Mis nuevos profesores no parecen estar mal. Me encanta mi profesor de historia!!!! Habla muy rápido pero te enteras de todo lo que dice. El otro día nos trajo billetes de la inflacción de Alemania en 1923.
Realmente no sé qué escribir, pero he vuelto a pillar un momento en el que no hay nadie en casa.
Odio ir a clase porque cada vez que entro veo a la chica esa de mi clase que ha adelgazado tanto y me deprimo. Lo bueno es que hay otra que ha engordado y ahora creo que está más gorda que yo. Al menos ya no soy la gorda de clase.
Pero últimamente me sorprendo a mí misma recordando cuando mis brazos estaban decorados con cortes. El horrible, pero a veces lo echo de menos.
Llevo dos días pesando 66,6, cuando el martes pesaba 66,4. Quiero volver a bajar de peso, pero no dejo de comer chocolate y demás cosas que no debería comer.
Algún día de estos pondré música en el blog, ahora que he aprendido a poner música. ^o^