domingo, 4 de septiembre de 2011

4 día de carrera


Por fin me decidí a participar en una carrera. Nunca me había atrevido, principalmente porque sé que voy a quedar una de las últimas y odio perder, pero sobre todo porque sé que las calorías que hay que tomar todos los días y el deporte que hay que hacer no los cumpliría.
Pero Tímida decidió hacer una dieta de kilos, nada más. Sé que aun así quedaré si no la última una de las últimas, pero es una carrera que me pesa menos perder.
Quizás porque ya he admitido que soy una gorda sin remedio -al menos en un espacio corto de tiempo- que tarda como mínimo un mes entero en bajar un kilo.

Y, efectivamente, en estos cuatro días -hoy todavía no me he pesado, pero es practicamente imposible que haya adelgazado- no he bajado nada de peso:
60,8-61,3-60,8
Al menos no he engordado.

Pero no es sólo de la carrera de lo que quiero hablar. El viernes salí con mis amigas del instituto. A algunas hacía varios meses que no las veía. A una amiga en cuanto la vieron empezaron a decirle cosas en plan "has adelgazado un montón". A mí nada. ¿Tan gorda estoy que 7 kilos no significan nada, que nadie los nota? Vale, yo soy la primera en no ver la diferencia, pero cuando alguien le dice a otra persona que ha adelgazado no puedo evitar sentirme miserablemente gorda.

Antes pensaba que con 60 kilos me sentiría mucho mejor conmigo misma, pero la verdad es que me siento igual que con cassi 68 kilos. La única diferencia es que algunas posturas me son mucho más cómodas ahora. Pero aparte de eso... Sigo siendo la misma gorda de siempre. ¿Cuándo empezaré a sentirme mejor? ¿Cuántos kilos más tengo que perder para que la gente me vea aunque sólo sea un poco más delgada? Antes pensaba que con 53 kilos estaría perfecta. Pero por qué iba a haber adelgazado lo suficiente para entonces? Y he perdido 7 kilos y nadie lo ha notado. De 60 a 53 son otros 7 kilos más. Nadie lo notará.
Llevo varios meses pensando en bajar mi meta. A 50, 48... No lo sé. Como ya le dije a la nutricionista, como nunca he pesado tan poco no puedo decir exactamente en qué peso me quiero quedar.



jueves, 1 de septiembre de 2011

Necesito ir al psicólogo


Este año intenté ir a una psicóloga que conocía mi madre. Quería ir para aclararme, solucionar varios problemas y ser feliz. Sólo fui tres veces. Era muy cara y me sentía fatal haciendo pagar a mis padres una suma tan elevada sólo para que yo hablase con alguien. Pero no era esa la verdadera razón por la que dejé de ir. Dejé de ir porque cada vez que iba lloraba. Al principio de cada sesión pensaba que en algún momento pararía de llorar, pero mis sollozos iban en aumento a medida que pasaban los minutos. "¿Cómo te trataban tus compañeros en primaria?", "¿Te sientesa a gusto contigo misma, con tu aspecto?" Esas fueron dos de las preguntas que más daño me hicieron. Cada una fue un puñal clavado en mi corazón.
No volví a la psicóloga porque no quería seguir llorando y sentirme sentirme la persona más desdichada del mundo.
Sólo ahora, después de casi medio año, he comenzado a darme cuenta del bien que me hicieron esas tres horas de llanto.
Aunque ahora no sé si necesito un psicólogo o simplemente a alguien con quien hablar. Pero hay cosas que no puedo contar a mis amigos. Son cosas demasiado íntimas, de esas que sólo puedes contar a un desconocido porque no conoce a ninguna de las personas implicadas. Y, sobre todo, porque sabes que no le volverás a ver.
O quizás sólo necesito que alguien me abrace con fueerza y me diga que todo va a salir bien.

martes, 30 de agosto de 2011

How I wish I was fine, it shouldn't hurt me so much to talk to you

domingo, 28 de agosto de 2011


Estos últimos días me lo he pasado muy bien.
El viernes por la mañana me fui a casa de mi novio. Pasé allí la noche. Les enseñamos a jugar a algunos juegos "raros" a la hermana de mi novio y a su novio. Estuvimos jugando hasta las 3 de la madrugada o así, mientras su hermana y yo nos íbamos pasando a la gata, que a veces eestaba dormida y otras atenta a las fichas que movíamos.
El sábado me fui después de comer para ver al amigo con el que habíamos quedado.
Visitamos algunas de las tiendas frikis para ver si había salido algo nuevo. Después me invitó a un helado y nos sentamos en unas escaleras a comérnoslo.
Depués de cenar nos fuimos a argüelles con unos amigos.

...

Me lo pasé muy bien, aunque la cena me sentó fatal y estuve medía noche sentada. Voy a echar de menos estos fines de semana. Dentro de poco la gente comenzará las clases, tendrán que volver al trabajo y ya no podrán quedar. A mí me queda casi un mes de vacaciones y no sé qué hacer con mi tiempo libre. Es muy raro, porque normalmente soy yo la primera en empezar las clases y me pierdo muchas fiestas, pero este verano se me van a acabar las fiestas mucho antes de que se me terminen las clases. Y no quiero aburrirme en casa.

...

Hoy he vuelto a ver el 60:
60,8

jueves, 25 de agosto de 2011

Maldita comida


Si no fuese por ella sería más feliz.
Desde que hice el día de fruta había logrado controlarme bastante.
Tanto que antes de ayer ví por primera vez los 60 kilos. Y no era un cutre 60.9 , sino un 60,7. No es mucha diferencia, pero se aleja más del 61.
Lo horrible es que ese día me hicieron comer mucho en casa . Y por la tarde me mareé por el calor y mi novio me llevó al McDonalds, donde me hizo comer patatas fritas (de esas que ni siquiera me acaban de gustar pero si me ponen delante las como).
cuando volví a casa me hicieron cenar... Así que no fue muy raro que al día siguiente hubiese engordado 900 gramos.

...

Nada más terminar de escribir la entrada anterior me abrió conversación el amigo con el que había quedado. Por fin quedamos a una hora y en un lugar exacto. Por la tarde hemos quedado solos para hablar y pasear un rato y luego (aún tenemos que decidir si antes de la cena o después) reunirnos con algunos amigos más para salir por argüelles.
Quizás sea una tontería, pero me ha hecho ilusión que primero quiera quedar sólo conmigo. No nos conocemos desde hace mucho, pero en seguida nos llevamos genial y no sé, es una forma de demostrarme que me aprecia y se lo agradezco un montón.